27 may. 2008

"La unión hace la fuerza"

Dice Santi Santamaría que ha sido discreto durante su trayectoria profesional y que ahora que se le ocurre hacer un simple comentario sobre las formas que tienen “algunos “ de cocinar se ha montado la de Dios. Este blog que me permite expresar lo que pienso y siento lo voy a utilizar para dar las gracias a este monstruo de los fogones que ha sido capaz de remover los fondos del sector profesional en este país. Si se remueve es que está vivo. Pero también tengo que reprocharle que lo haga ahora. ¡Con lo bien que van las cosas! Cuando por fin el mundo de la gastronomía en este país empieza a considerarse “alta cocina española”, logrando el respeto y el elogio de la crítica especialista internacional. Con lo amigos que somos aquí de descuartizar a cualquiera con tal de satisfacer esa envidia insana que todos llevamos dentro, un comentario, un solo comentario, hace que se le vea la cara al lobo. Los franceses llevan en esto mucho más tiempo que nosotros, pero ahí se mantienen unidos por una causa que va mucho más allá del negocio. Quieren que se declare a su cocina “Patrimonio de la Humanidad”. Esa sería una buena noticia para los profesionales de cualquier rincón del planeta porque todos se han alimentado de aquellas creaciones culinarias que le han dado fama mundial. Esta es la razón por la que considero que no es este el momento adecuado para que se rompa la unión de nombres que están dando carácter internacional a nuestra cocina. Los mercados de España seguirán ofreciendo la misma materia prima de siempre. Que Adriá , Arola o Berasategui entre otros, investiguen, innoven y nos sugieran caprichos culinarios de laboratorio no está nada mal. Mi "ranchito canario" será el mismo de simpre y las garbanzas de mi madre igual. Pero nunca dejaré de reconocer que bien merece la pena esperar dos años para poder sentarme con mi madre en una mesita del Bulli a disfrutar de un cálido ambiente mientras mi paladar se delita, pongamos por ejemplo con unas "cigalas en sashimi tibio con aire de lima y cucharas con su esencia". Eso sería más que una experiencia. Imagino que igual que sentarme en Can Fabes y disfrutar con idéntica compañía de un "fricassée de pintada con pasta fresca y habas de cacao". De una manera u otra nos estaremos alimentando, con productos españoles, frescos, de calidad. Nos estaremos nutriendo además de algo que va más allá del fogón y que con fuerza de voluntad se convertirá en esencia de nuestro pueblo, en símbolo de la cultura española. Porque la gastronomía es cultura.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena Gilberto, da gusto ver escribir tan bien sobre una cosa que nos debe saber tambien muy bien. Yo particularmente no esperaria 2 años en el bulli, ya que creo que es un snobismo, al igual que comprarte una camisa de 1000 euros, se ha convertido en un juego de ricos. Estos, los ricos, cansados de probar de todo, buscan desesperadamente cosas nuevas y las ponen de "modé". Particulamente prefiero la variante de papas arrugadas con mojo con tempura de hierbas y aroma de manzana. Pero al fin y al cabo, "papas arrugadas". Un saludo desde godolandia.

P.M. dijo...

Bueno tu ya has estado en alguno de esos restaurantes o es para ponernos lo sdientes largos.. ¿eh?
Me quedo de todas formas con el ranchito de tu madre que debe estar de escándalo.
P.M