1 feb. 2009

Descubrimiento


Avanzaba la mañana y en mi cabeza rondaba la idea de dar rienda a la imaginación, como no podía ser de otra manera, en la cocina. Desde anteayer una esbelta piña tropical herreña sobrealía del frutero y el olor hacía evidente que el fruto estaba ya en su punto para saborearlo. Un vistazo a la despensa frigorífica y ahí estaban dos buenas piezas de costillar de cerdo. ¡buena combinación pensé!

Hace algunos meses visité El Hierro para grabar a una amas de casa que en cinco minutos me improvisaron unas chuletas de cerdo en adobo con piña al horno que estaban sabrosísimas. Fue de la mano del bueno de Cayo Armas en el Hotel más pequeño del mundo donde pudimos grabar y luego sentarnos a la mesa. Cayo preside la Cooperativa del Campo Frontera que además es la que está relacionada con los vinos herreños y otras frutas como el mango y la papaya. A partir de ese instante y de forma permanente he tenido una piña en mi mente para poder investigar en casa y el momento había llegado. Corté la piña que ven en la foto que me hizo Carol Martín en dados grandes. Puse al fuego en una sartén unas nueces de mantequilla, un poco de tomillo y romero y añadí la piña hasta que estaba doradita. La retiré y añadí a la sartén un poco de zumo que hice con el resto del fruto hasta reducirlo. En una bandeja de barro metí un kilito de manteca con un poco de mantequilla y sal y piminienta negra. Cuando se deshizo al manteca añadí las costillas y lo metí todo en el horno. 200 grados de temperatura y una media horita.
(FOTO DE CAROL MARTÍN)
Tiempo suficiente para cortar unas papitas muy finas y freirlas con un buen aceite de oliva. Las sazoné con una sal que me traje el otro día de Fuencaliente, unas escamas que le dieron un toque delicioso. En otro momento hablaremos aquí de la sal y su amplísima variedad de formas, colores y sabores. El vino un Ribera del Duero, fantástico que me regaló el otro día un distribuidor, que debió gustarle mi comentario cuando lo cataba.

1 comentario:

Anónimo dijo...

muy buena pinta. ¿Estaba tan rico como parece en la foto?
Enhorabuena por el blog, yab te comenté ñpersonalmente.
Severo